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No te salves

No te quedes inmóvil 

al borde del camino 

no congeles el júbilo 

no quieras con desgana 

no te salves ahora 

ni nunca 

                    no te salves 

no te llenes de calma 

no reserves del mundo 

sólo un rincón tranquilo 

no dejes caer los párpados 

pesados como juicios 

no te quedes sin labios 

no te duermas sin sueño 

no te pienses sin sangre 

no te juzgues sin tiempo


pero si 

            pese a todo no puedes evitarlo 

y congelas el júbilo 

y quieres con desgana 

y te salvas ahora 

y te llenas de calma 

y reservas del mundo 

sólo un rincón tranquilo 

y dejas caer los párpados 

pesados como juicios 

y te secas sin labios 

y te duermes sin sueño 

y te piensas sin sangre 

y te juzgas sin tiempo 

y te quedas inmóvil 

al borde del camino 

y te salvas 

                entonces 

no te quedes conmigo.

(Mario Benedetti)

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Romance de la niña triste

Pensando en Raúl Ferrer... (Voy a aprender a escribir/ guajirita desdeñosa/para ponerte una cosa/que me da pena decir. / Qué doloroso sentir/  que llevo dentro un jilguero/ cantándome: —Compañero,/ toma lápiz y papel/ y escribe: “Guajira cruel,/ si no me quieres me muero”). Niña es la niña no inscrita En historietas de hadas. Niña se monta en el viento Y corre como las balas... Niña vive y libre vuela Sin necesidad de alas, Niña nada en lo profundo, Cerca de las mantarrayas Y se trepa por las sogas Sin imaginar las llagas Que después le han de salir En sus manos coloradas. Niña que juega a ganar, Va a jugar y solo gana, Niña, sonrisa de niña, Respira hondo y exhala  Niñez preciosa y robusta Que no cabe en una sala. Niña que al pasado mira Mientras al futuro clama Porque el presente se extinga Y le devuelva las alas, Para correr más que nadie, Para vestir batablanca Y sanar a cada niña Que tal cual ella se abata. Niña allá en el horizonte En los gajos de las matas...

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